Palabras del Presidente

El progreso que surca al pie de la pasión y la amistad es la que florece en el corazón de la ayuda mutua y en el corazón de la solidaridad humana.

Debemos reconocer que nuestro amor a la vida permite a nuestra Fundación abrirse a la colaboración humanitaria, espiritual y ecuménica.

A principios del nuevo milenario, personas de todo horizonte, de toda edad y de creencias múltiples se asociaron con la Fundación con caridad y determinación en el cumplimiento de nuestros objetivos. A todas estas personas que nos rodean como administradores o secretarios, consejeros legales o comunicadores, científicos o gerentes, informáticos, desarrollistas u otros, la Fundación les Reconoce una parte inestimable en el éxito de nuestros proyectos.

Una visión humana compartida con la colectividad, una generosidad natural, un voluntariado bien dirigido, un reparto inteligente de nuestros recursos, un equipo trabajador y apasionado y acciones concretas y palpables en la colectividad son los valores excepcionales con los cuales nuestros colaboradores trabajan diariamente para mejorar la calidad de vida de nuestros contemporáneos.

La Fundación, dentro de sus mandatos sin objetivo lucrativo, escogió implicarse exclusivamente en intervenciones vinculadas a la salud, la educación, la cultura, el medio ambiente, la alimentación, el deporte y la energía limpia.

Pensamos sin embargo que ciertos proyectos consagrados al equilibrio natural y a la paz mental corren peligro de ser invalidados si nuestros dirigentes se descuidan de tomar las decisiones necesarias para el desarrollo equitativo y duradero.

No obstante, si la defensa del medio ambiente y la producción de la energía limpia le interesan, si el mundo de la educación y de la cultura le fascina y si la salud, la alimentación y el deporte se suman según su gusto de la felicidad, permanecemos abiertos a trazar algunos surcos con usted.

Pierre Beaubien, Presidente-fundador